Diría Apnea, pero mejor ______________ en acústico

Apnea en la divina comediaNo es un concierto en un salón de casa, sino en La divina Comedia. Algunos miembros de Apnea, junto con la colaboración de Jorge, se tocaron unos temas en acústico para amenizar el café, o ese es el concepto que Víctor quiso darle a este conciertazo.

Me sentí una privilegiada, o una agregada, da igual, invitaron exclusivamente a amigos, sé que no estoy en ese grupo, pero tuvieron el detalle de acordarse de mí y eso me hizo sentir muy especial, aunque solo fuera por comprimiso, o quedar bien, el detalle se lo agradezco mucho.

En mi cabeza, por mucha imaginación que tenga, nunca pensé que los temas de Apnea pudieran sonar tan bien. Empezaron con Polaroids, ahí me dejaron algo anodada, pero cuando continuaron con 101… se me cortó la respiración, esa canción me tiene enganchada, tiene algo que me remueve, me inquieta y a la vez me relaja, es como un abrazo en momentos de soledad, y una sonrisa en momentos de lágrimas. En acústico la canción no perdió nada, es más, hasta puede ser que me gustara más, tal vez fueran las ganas de vivirla de nuevo, aún saboreo cuando la escuché por primera vez en Moby Dick. Esta canción, el vídeo de youtube, siempre me lo pongo cuando no encuentro oxígeno y siento que me ahogo, cuando parece que el sentido se ha esfumado, y me desespero con la realidad, por eso escucharla de nuevo en vivo y en directo me emocionó. Pero el concierto no tuvo solo ese momentazo, cada tema formaba parte de momentos especiales. Consejos desde Tokyo, primera canción que escuché de ellos en directo, y que recuerdo con anhelo, porque hace ya casi 4 años que no voy con Priscila a un concierto (antes éramos inseparables y ahora nos vemos de allá para cuando a pesar de que vivimos a cinco minutos, cada una tomó su camino tras decidir que era hora de separarnos tras cinco años de convivencia). Los Beatles también tuvieron su homenaje, con esa versión para el recopilatorio con While My Guitar Gently Weeps, sonó diferente está claro, pero no muy diferente al eléctrico, porque estaban muy compenetrados.

Las sorpresas no cesaron y en uno de los temas del repertorio el camarero salió a deleitarnos con la voz, y esa energía, parecía que habíamos perdido el sentido del acústico, para pasar a un concierto en eléctrico. 🙂 . No recuerdo muy bien si esto pasó con la canción de Everlong, creo que sí, pero no estoy segura. (Qué mala memoria, perdónenme, sobretodo Mofo, que ya le timé conque este blog no es una guía del ocio).

En este especial concierto Principios Estáticos no podía faltar, al igual que no podía faltar ayuda sinfónica, canción con la que acabaron y la gente vibró, formó parte del espectáculo y tras su última nota empezó a aplaudir sin saber cuando dejar de hacerlo, un momento muy nostálgico. La verdad es que no tiene explicación porque tampoco soy alguien tan cercano a ellos para empatizar, pero siempre es una alegría ver cómo su esfuerzo está recompensado y valorado por el público.

He dejado para al final un tema con el que han “presentado” como un posible proyecto, no sé quienes estarán metidos en él, quiénes formarán parte, han girado un poco hacia al folk, suena diferente pero sigue siendo un molde distinto para la misma masa, cuando he escuchado la palabra vértigo (o eso quiero recordar) al inicio, he tenido la sensación de que es que siguen siendo ellos, su talento no se pierde, y su capacidad de transmitir no se ha evaporado. Espero que este proyecto salga adelante y podamos escuchar más temas, porque me encanta como dan forma a su música consiguiendo la etiqueta de especial.

Una vez fuera de lo musical, comentar que Jorge, el chico del cajón, no había ensayado y lo ha bordado. CRACK.

Ha habido momentos muy entrañables como las miradas entre ellos y las sonrisas de complicidad, cuando se emocionaban con el público y como no, la naturalidad de Mario en sus comentarios. Sus rostros eran transparentes, daban ganas de darles un abrazo y decirle que se merecen eso y mucho más, porque al principio estaban como extrañados de que la gente se acercara para verlos. Un infinito de nota les pongo.

Otro momento en el que he temblado, ha sido cuando en la puerta mientras Mario fumaba, y esperaba para por lo menos despedirme, un señor que estaba ahí le dice a Mario:”Si te digo una cosa no te enfades”, Mario muy educado le responde que no, que se la diga, por supuesto. Mi mente creo que ese pensamiento tenía forma de rezo “que no le diga que se parece a…” jajaja, pero simplemente le ha dicho que Jorge era muy bueno. Digo lo de despedirme como si no fuera una malqueda, pero ni me despedí de Emilio, ni de Víctor, todo tiene su por qué. Para ellos este concierto era demasiado especial, había venido un montón de gente que ellos aprecian y son importantes para ellos, por lo que he considerado conveniente no interrumpirles y disfrutasen al máximo de su momento. No es que a Mario le quisiera interrumpir, pero es que me ha pillado de camino 😉

Tampoco me despedí de Alberto y me costó saludarle, de repente me he vuelto tímida. Al igual que al llegar que no saludé a nadie, ¿por vergüenza? Pues aunque parezca increíble sí. Me dan mucho respeto, además de que Emilio y Mario no sé si se acordarían de mí.

Con la emoción no puedo dormir, y me pongo a escribir (llevaba tiempo sin tener tantas ganas de hacerlo) una maravillosa y soleada tarde de domingo que he compartido con Noe y María. Noe, – Los entresijos de la moda– que se nos va a San Sebastián a vivir, porque le han ofrecido una gran oportunidad profesional, solo de pensarlo se me encoge el corazón y la pena me invade, es puro egoísmo, lo sé, pero no puedo evitarlo.

Vikxie presentación del disco

Vikxie presentó ayer su disco nuevo “Por arte de magia”, el concierto en general estuvo bien, la sala Moby Dick fue la elegida para saborear este nuevo trabajo. Fue un concierto demasiado rápido, el tiempo corría en su contra, y sabemos lo poco que le gusta hablar a este artista cuando toca en eléctrico, aunque cuando lo hizo estaba algo espeso. Ese ritmo acelerado como si hay que tocar por tocar, junto con un playlist muy cargado de las canciones de su primer trabajo, contribuyó a que el concierto no estuviera acorde a mis expectativas, hubo momentos difíciles de digerir. El factor sorpresa se fue a la terraza a fumar, porque no lo encontré.

Suena la BSO de La guerra de las Galaxias (un poco denso este inicio, puesto que sonó demasiado alto)y se suben al escenario los músicos. Vikxie, vestido como en la portada del disco, con la chistera, cabaretero, una mezcla entre rockero y ejecutivo descarado.
Era previsible que la canción que iba a iniciar el concierto sería Golfos licenciados, puesto que cuenta cómo es para él dar un concierto.  Los temas que sonaron fueron: Golfos licenciados, loca de atar, el juguete, Brighton, Inmigrante, Ciclón, calle abajo, Rosas y Champán, mis amigos, coraje, Tan cerca del sol, caso perdido, corazón desafinado, Baila, hombre traje, Así como te gusta, Lola García, Si te marchas, y presidente.

Una vez más dedicó la canción de Calle Abajo a Andrés Calamaro, y vimos a la presentación de la banda con Hombre traje, por lo que desués de dos años de gira, y muchos conciertos, Por Arte de Magia no destacó en el show.

El público lo dio todo, disfrutó, saltó y cantó, lo dio todo, lo que hizo que Vikxie se sintiera más que cómodo y eso se notaba y plasmaba desde abajo. El bajista nuevo, que yo no lo había visto, Marco Valero estuvo muy acertado tanto en coros como en el sonido, aunque en los primeros temas apenas se oyera, cosa que se corrigió con inmediatez. Moi y Nacho, como siempre, a la altura de Vikxie, que si ya se notaban sus tablas, cada vez se ven más suelto.

Desde mi punto de vista su nuevo trabajo mucho más maduro, elegante y diferente, un sonido muy personal que sigue manteniendo lo que es Vikxie puede ser mejor explotado en directo. También contamos con temas algo más “relajados” por lo que aunque tengan más o menos la duración de entre 3 o 4 minutos la percepción es distinta y el no dejarlos respirar puede jugar una mala recpeción. (esto es simplemente una opinión, y como todos los conciertos hay otros factores que afectan a la hora de poder sentir el concierto, pero tenía muchas ganas de este concierto, porque su nuevo trabajo me sorprendió y …)

En fin, creo que este concierto en vez de presentación por arte de Magia podría haber sido tanto el fin de gira que no hubo por enfermedad del artista, que por otro lado le vino bastante bien, puesto que dio tropecientos conciertos más, y presentación por arte de Magia (que aunque tuviera más protagonismo no llegó a ser el actor principal)

Muchas gracias a la Señorita Vogue por acompañarme, a Irene, y Helena, que amenizaron el concierto. Habrá que ir a otro a ver que pasa. En este caso, aunque sorprendente, no hubo postconcierto.

Besos

Hermanos Toch

Hermanos toch concierto el juglarAyer, el Juglar jugó uno de los mejores de sus partidos, limpio, con un gran arbitraje, y sobretodo con mucha deportividad.

El soul, y el rollo característico de Los Hermano TOCH del que ya hablé en otra entrada. Cada concierto me gustan más, el problema es que no entiendo mucho de Reggae, pero puedo decir que me gustan, aunque tocaron temas reggae, también más rockeros, sin perder el patrón sobre el que confeccionan su genial estilo. Desbordan talento, y no es de extrañar, porque son la banda de Sheila Blanco … otra talentosa, que más adelante le dedicaré unas palabritas.

Sobre la música de los Hermanos TOCH, poco puedo decir, porque cada tema decía, este me encanta, este me reencanta, me sorprendían, así que un grupo al que habrá que apoyar, más que nada porque sus conciertos son mucho más que música. Además de que sin quererlo te ves cantando, yo me corté un poco porque estaba rodeada de artistas, Sheila Blanco, Fer Álvarez y Javi Delgado, no quería deleitarles con mis dotes para cantar y que se vieran seducidos, lo que les llevaría a pedirme que les hiciera los coros… y empezar mi carrera artística a los 26 años, me da pereza, si no…

Sorpresas y humor fueron la clave del concierto perfecto.  Sorpresa la voz de Godo Elena (creo que se escribe así) su voz. Nunca lo había escuchado hablar, pero cuando lo hice, la tesitura de su voz me descolocó. Es tan tierno, abrazable, tiene esa expresión de que más buena persona no puede ser y ese vozarrón… Pero que cuando se cantó una canción nos dejó a todos… boquiabiertos y con las ganas de más.

El momento Humor vino cuando Martín Godo Ellena coge el protagonismo, ese momento de cambio, fue patrocinado por Spotify con la cuña publicitaria hecha por Andrés Toch. Primeramente un anuncio del nuevo E.P de Sheila Blanco y un extracto de su canción DI que no, posteriormente la ya odiada cuña de Melendi, que todos conocíamos porque apenas la ponen en spotify. Un momento del que no pudimos parar de reir.

Luego, Los Hermanos TOCH solos en el escenario tocaron sus creaciones más surrealistas, divertidas y que la gente conocía. No hay nada como tener un público que lo da todo. Bailaron, cantaron, animaron, hablaron…. y especial mención a LA ABUELITA, de Gordo Elena, que con 78 años subió a saludar a su nieto, también bailó ese reggae y lo más importante, había cogido un avión desde Argentina (supongo) para verlo. Supongo el lugar de procedencia no la finalidad del viaje.

Mis palabras para Sheila Blanco: ¿talentosa para todo? Músicalmente perfecta, como persona es perfecta al cuadrado, encima tiene ese soul, que el baile no se le da nada mal… aggg.

Destacar las apreciaciones de Javi Delgado, el momento en el que el público parecía no llevar las palmas a tiempo, la perfección de este chico, es amorosamente irritable. Aunque lo mejor de estos dos Alcapones fue en vez de bandas fabricadas, crear público fabricado, un rastas, un negro, una argentina, la pija, la punk, la heavy (jajaja, las etiquetas son espontáneas, sin ofender, es decir, las diferentes tibus urbanas)

Terminó la noche con una encuesta sobre vivienda de Javier Delgado para su reportaje. Así que si me la manda… Os la reenvío y pido que contestéis. Besos

The Bleach en sala Charada

Fui a la sala charada, y en la puerta me encontré al GRAN CARLOS GRIMALDI, es tan encantador…, hablaré en otra entrada de él.

Después del concierto de San Leon (del que hablaré en otra entrada) le tocó el turno a The Bleach. Fue un conciertazo de lo más sorprendente, la verdad es que para mí fue el mejor que he visto de ellos, no simplemente por su perfección sonora sino por su espectacular puesta en escena. Solo son tres en el escenario y consiguen hacer sonidos rock del rythm and blues, re-impresionante. Es muy fascinante como el bajo lleva una melodía y no simplemente una base, como la guitarra adorna esa melodía y la batería monta su propio diálogo con ambos llena de energía. Wow, pasan los días y me sale una sonrisa cuando pienso en el concierto. Mi primo Carlos (me ayudó con las fotos pero estas son mías), tras acabar cada canción decía: “son buenísimos”.

No dieron tregua al público, el concierto desde su primer momento fue cañero a no poder más. Además, esa voz particular de John hacen que este grupo se despegue de lo habitual y verlos sea todo un placer.

Fue una lluvia de sonidos que no solo hicieron bailar, sino vibrar, sentir, vivir un directo, emocionarse y entristecerse con un final de escándalo.

El disco es brutal, pero es que su desgarrador directo es realmente extraordinario.

Vi un concierto de The Bleach donde la profesionalidad era la protagonista, la humildad su sombra y la calidad el contexto. Si es que estos chicos saben como dejarte con la miel en la boca. Pasión es lo que siento por su música, porque es incansable y te vuelve insaciable, puede ser dulce, o amarga, pero siempre en su justa medida.

Cuando tocaron la canción “Burn this city” fue una emocionante experiencia, esa canción, no sé por qué me parece tan sexy, instintiva, pero a la vez enérgica, optimista, rockera, clásicamente moderna, la primera vez que la escuché ya logró captar mi atención, y en la sala charada me poseyó, por lo que no pude dejar de brincar, bailar y dejarme seducir por esos deleitosos ritmos melódicos quebrajados y enfurecidos.

En realidad no dejé de bailar con ninguna, pero con “Burn this city” mucho más. Llevaba tiempo sin verles en directo y tenía muchísimas ganas de este concierto, es una alegría saber que vive buena música por las salas de Madrid y no está contaminada por la llamada cultura de escaparate ni pervertida por la monetización, porque con el talento que tienen estos chicos podrían hacer lo que se planteasen. La mejor carta la guardaron para el final, y muy bien guardada todos los de la sala, y sobretodo el guitarrista de San Leon se quedó boquiabierto.

El momento freezer es ya conocido y sigue impactando porque mejoran, se quedan totalmente congelados y ya no parece ni que respiran. No sabes cuándo van a volver a dejar de ser una imagen para volver a cobrar vida, cuando lo hacen una explosión en la sala sucede y la gente cierra sus bocas para ponerse a saltar. Mientras John y Sam no se inmutaban, Iván abandona la batería para tocar con sus baquetas cualquier cosa que estuviera en el ambiente, consiguiendo seguir el ritmo y darle un toque más intimista a la canción, luego se retrasa, coge el Tom y lo desubica, a modo batukada lo baja al público y da las baquetas para que éste lo toque, mientras él vuelve a subir. Todo el mundo hizo un corro para palmear, y aunque intentaban bailar su asombro les impedía moverse. La verdad es que el ritmo correteaba por la sala, se introducía en tus venas y era imposible pensar en algo más que en lo grande que fue ese momento.

Llevaba mucho tiempo sin sorprenderme tanto en un concierto, sin esa sensación de Oh my God, y eso que últimamente he ido a conciertos bastante buenos, además de que San Leon dejaron el listón muy alto, the bleach se creció más de lo normal.

A este concierto le doy un EXCELENTE y me quedo algo corta.

 

Boat Beam con UTAH

Fotografía de Carlos García

Boat Beam, grupo que conocí un domingo en el picnic, cuando aún no habían sacado su primer disco, un verdadero descubrimiento, tres chicas que tocaban una música que no se podría etiquetar porque ya con la variedad de sus instrumentos, violín y violonchelo se rompen los esquemas del pop.

Ayer, sábado 12 de diciembre dieron un concierto en Moby Dick espectacular. ¿dónde estaban esas tres chicas tímidas?En el Low Cost, aunque llevaron batería y bajista el concierto sonó algo parado, pero ayer, producto de su nuevo disco, su evolución, su camino a la perfección les premitió jugar más con los ritmos y olvidar esa esencia melódica para ganar terreno a esa base rockera, con puntuaciones jazzísticas.

Boat Beam, sala Moby Dick. Fotografía de Carlos García
Fotografía de Carlos García

Sus extraordinarias creaciones dotan de una personalidad a este nuevo género de las que serán percusora que podremos llamar Rock Sinfónico. Es difícil no admirar como saben compaginar y trasladar la importancia a veces a la voz, otras a los instrumentos, se deslizan por la excelencia sin abandonar el esplendor que guardan sus composiciones e interpretaciones.

La batería rítmica y estructurada les da ese toque trival, con un bombo marcado que te hace perderte y encurdarte con las delicias de su música. La voz, creo que ella sola se define mejor que nadie, dulce y agresiva, potente y tímida, recta y curba, brilla por su magnificiencia.  El violín y violonchelo le dan ese toque sinfónico y original que acompañados del piano cogen matices más pop. El bajo, con sus matizaciones y su soul hacen que todo derive a sonidos más rock.

Fuera de estereotipos y modas, de etiquetas y prejuicios se atreven, arriesgan con sus creaciones y evidentemente han conseguido posicionarse en una de las mejores bandas existentes, lo primero, porque ofrecen diversidad, personalidad y no puedes decir suenan como… a pesar de que en su myspace encontremos comparaciones con: Debussy y Satie, The Cinematic Orchestra y The Divine Comedy. Lo segundo, porque demuestran sus conocimientos musicales y la perfección en su ejecución, porque llegan a la gente, saben comunicar, transmitir emociones, y vibrar con su música.

Boat Beam, sala Moby Dick. Fotografía de Carlos García
Fotografía de Carlos García

Entre canción y canción, la ternura se desprendía por Josephine al hablar castellano ybuscar, hasta ahí, la palabra perfecta en su castellano con acento australiano. Las miradas en el grupo, cómplices entre ellas, y esa armonía interna que tienen se palpaba desde fuera del escenario, por lo que te hace formar parte del proyecto, no eres un espetador, eres una persona que colabora a que ellas sigan creyendo en su trabajo, agradecidas y humildes se mostraon ante un Moby Dick lleno, en el que respirar se estaba convirtiendo en un reto. Todo un exitazo el concierto. Hicieron un pre-final apoteósico en donde la sala tuvo una explosión sonora tan visual como los mejores fuegos artificiales, fue un wow wow wow, un no poder respirar por miedo a contaminar eso sonidos.

Dejaron el listón muy alto, para que el bis, fuera una continuidad, pero, era evidente que se guardaron grandes ases en la manga, como una impresionante verisón de The Beatles “I’m the walrus”, hicieron esta canción tan suya que si lo beatles la escucharían se rendirían a sus pies.

Me quito el sombrero ante esta formación, porque son realmente buenas, cosas que se agradece en un mercado en el que parece que todo el mundo es bienvenido.

Boat Beam, sala Moby Dick. Fotografía de Carlos García
Utah (The Right ONS) tocando con Boat Beam. Copy, Carlos Garcia

Por último y no menos importante. UTAH AL BAJO. Nuestro gran Utah,¿Nuestro prefe de The Right Ons? Aunque solo le hubiera visto la silueta negra era imposible no reconocerle, esos moviemientos llenos de groove, ese swim rítmico, esa manera de puntear las cuerdas como si fuera lo más fácil del mundo..Su personal toque, esas gafas.. le hacen inconfundible.

Esperé hasta el final del concierto para saludarle, y evidentemente, todo un amor, pero ¿a qué no sabéis lo que hizo? QUEJARSE de que nadie de sus “amigos” fuera a verlo, pero estaba en compañía de su hermano así que… otra queja en vano. Espero que The Right Ons se suban pronto al escenario… Me adelantó que ya tenían unos 15 temas… AAAAAAAAAAAAAG, lo que daría por escucharlos.

La noche acabó, para Sabrina, Carlos y a mí, en la sala el Sol, porque después de ese conciertazo, cualquier bar de rock nos podría parecer insulso, así que optamos por ese funky, y música a los 50 que pusieron en la mítica sala, donde, las noches que paso ahí, cada vez son más surrealistas. Y, por primera vez, no fui yo la que fue a saludar a Juan (The REBELS), pero porque no lo vi, no voy a ir a estas alturas de digna, que todos sabemos mi punto de frikismo, pero me saludó él, y tan simpático como siempre, así que deseando que el 28 de abril llegue, porque tocan en el festimad. ¿os apuntáis?

The Rebels en la sala el SOL

¿Preparados?¿listos? Empezamos con el tema estrella It’s time when it’s time que dedico virtualmente a Cristineken, que desde Copenhague no pudo asistir al conciertaco.

Un comienzo tranquilo para ir progresivamente dando caña y desfasando. Olía a Rock, se palpaba un ambiente vigoroso, unos sonidos realmente desgarradores, un exquisito postre para acabar la cena del viernes.

Su directo es especial, porque tiene la esencia de este rock garagero, lleno de fuerza, potencia, y sobretodo de subidón. Tema tras tema sin ser consciente de ello te sale un “wow”, y el concierto se compone de momentazos, como I’m happy, todo el mundo subido encima del escenario, brincando, cantando, sintiéndose estrellas del rock. Son una explosión musical llena de vida propia, capaces de mover cimientos y romper etiquetas, desquebrajar esquemas y desmotar el esqueleto, porque sus ritmos calan en tu cuerpo, de repente eres una marioneta de su música.

No recuerdo cuánto tiempo estuvieron tocando, pero Álex (a la izquierda) no estuvo nada charlatán, fue canción tras canción, y reconozco que todo es menos agotador cuando habla porque no nos dieron tregua, era un no parar de saltar, apenas pude apoyar los pies en el suelo (tal vez por eso duré toda la noche con los tacones). La canción de Gold y Der Wölf tuvieron una textura, y una escucha para mí totalmente distintas, esa sala subterránea, ese ámbiente enigmático, la gente llena de energía, fueron dos temas totalmente desmesurados que desde mi percepción no pasaron indiferente y tuvieron ese toque “sucio” (totalmente bueno, no en sentido de malo)que hace real el rock, que incita a ese mundo de sex, drugs and rock pero sin el roll, porque para nada tuvieron un sonido “ñoño”, ese pop que se disfraza de rock, fueron totalmente auténticos.

No podemos obviar cuando tocaron una canción compuesta por Juan, donde cogió primera fila con el bajo, y Alfredo se puso a la batería. – Ver vídeo – siguiendo la potencia de The Rebels, aunque tal vez algo más grunge. Aunque, la camisa desabrochada… se llevaría un ARG en el cuore. (no tengo fotografía de es emomento, pero sí vídeo, así que lo tendréis que ver, recomendable, recordar que es con una cámara de fotos)

Finalizando esta espesa crónica, mi gran aplauso es para el tema worldmakers, me encanta esa ruptura de la estructura, ese punk con pop marcando el rock. Tengo debilidad por esa canción. Me parece una extraña composición que realmente no copia a nada, ni se parece a nada, y en directo me parece tan fantástica. AGGGG, guardarla para el final es jugar bien las cartas.

El directo que ofrecen es una experiencia brutal, un cóctel delicioso, una bomba de relojería con un diseño de coleccionista.

El resto de la noche está censurada, pero tengo que reconocer que soy SUPERFAN de ÁLEX. ¿por qué? porque es un crack, simplemente y así de sencillo.

Aquí podéis ver algunos vídeos del concierto – http://www.youtube.com/user/Surfeandoenlared?feature=mhum#p/c/52F2066A61BE45FC-

Ya que antes hemos puesto una fotico de Álex, ahora vamos a poner a Juan (izq) y Alfredo (dcha), que también son remajos,  y se lo curraron en el concierto.

A pesar de la resaca, el único motivo por el que hoy me movería del sofá sería para volver a vivir un concierto de The Rebels, porque es de estos directos que te involucran, que te poseen, que son memorables. Así que como no va a ser así, vamos a ver movida en Roxbury.

P.D: Aviso a las personas que me aprecien un poco, nunca me dejéis con Charo sola de fiesta, porque…

La historia de Sheila Down by Sheila Blanco

(Como no creo que pueda hacer una buena crítica del concierto de ayer de Sheila en el juglar, considero que es mucho mejor contaros mi historia de Sheila DOWN, pero con banda sonora, yo simplemente ordeno lo que Sheila Blanco ha hecho, así que la autora de este post es ella.)

Sheila Down, era una chica blues, la chica de los tristes consejos, corazón de infinita bondad, la que da por perdida toda la partida antes de jugar, o así la definían las mejores lenguas de la ciudad, otras, en cambio la acusaban de tener el síndrome de Mr. Hyde, un vecino que asustaba puesto que si alguien preguntaba qué tal estás podría ser amable o se lo podía cargar, pero por qué curarse si sabe que hay un sitio para dos. En realidad, Miss. Down era una persona normal, con gran admiración por Marylin , y envuelta en su albornoz se preguntaba por qué no le da calor la luz del día, miraba alrededor y lloraba porque su sonrisa agotó la garantía. Cada día se levantaba con un solo motivo, decir que no, se repetía una y otra vez “di que vas a lograr salir del fondo, y di que vas a escapar, respira hondo, y di que no, di que lo vas a intentar”, pero no era suficiente, seguía pensando que el problema no tenía solución, que su sueño de artista había fracasado y todo lo que había luchado por poder vivir del arte, no había sido suficiente, simplemente veía lo fácil que era empezar a preocuparse y a pesar de saber que era tonto deprimirse lo hacía.

Se cobijó en un bar, agarrada a su botella de buen vino, conservando la compostura y sabiendo bailar, manteniendo el equilibrio, y pensando que mañana madrugaría para beber. Hasta que un día llegó ese día por el que brindar. Conoció a un galán, según ella eran dos cabezas, pero fue el alcohol quién le jugó la mala pasada. Al principo, cuando él se acercó se hizo la interesante con su soledad, luego la loca y finalmente la sorda, (Solos/locos/sordos — próximamente)  pero el acento argentino, la labia del galán, consiguieron engatusarla, cegarla con un mundo de lujos, donde las desdichas no entraban. Ella no le creyó a la primera, tenía grandes dudas y a veces sí, a veces no, el se dio cuenta de que era una chica particular, y a pesar de sus momentos solo le daría un poco más de tiempo porque sabría que no le decepcionaría.

Llegó ese tiempo, Miss Down, se dio cuenta de que él era ese motor , desde que apareció cambió todo lo demás, de que no había que preocuparse, que él tenía la solución a sus problemas, así que accedió a ese negocio, y Miss Down pasó a ser La Ladrona. Un apasionante mundo de lujos, fiestas, ser la protagonista de los periódicos, todo iba viento en popa, llegaba el dinero a sus manos de manera infinita, iban a todos los festejos, desayunaban en la chistera con caviar, pero un día, este fantástico galán vio que se les iba de las manos, que no podían seguir así, que algún día serían descubiertos así que, él se fue, se ablandó, se le fue la rebeldía y la abandonó, pero ella se dio cuenta de que nació para ser ladrona.

Continuó sola, pero no era igual, no podía conseguir lo mismo, así que estuvo todas las noches en los bares de mafiosos para unirse a alguien, formar otro equipo diferente, había conocido esa vida y no la quería dejar. Lo consiguió, un joven apuesto, pero en este caso no tenía que robar, sino trabajar con sustancias que la ley prohíbe vender, aunque ella simplemente era una mantenida, con callar ya era suficiente. Al principio el trabajo era apasionante, la adrenalina le mantenía despierta, conocía todos los planes de su apuesto joven, vívía de noche, y llegó un momento en el que ella necesitaba dormir.

Una noche, decidió volver al primer bar donde conoció al galán argentino, tenía ganas de volver a verlo, aunque ella le dijo cosas duras, las palabras de él la hieron a ella mucho más, así que, por casualidad o no, se encontraron en la barra del bar, se acercó a él y le susurró – “Olvídalo no tiene sentido darle una vuelta más de tuerca”. Sheila se dio cuenta de que no le echaba de menos como socios de trabajo, sino que le quería, así que sin mirar atrás, se decidió a hablarle y confesarle lo que sentía, pero él no reaccionó como se esperaba así que ella en un intento desesperado le gritó –“Miénteme”, aunque fuera mentira quería escuchar que la quería, que la extrañaba. El silencio de él hizo que Sheila se fuera a su casa.

Triste, dolida, agotada Sheila Down fue a la ducha para despejarse y relajarse, pero ahí padeció sobre cristal, sabía que unos tipos la seguían, pero ella se escondía y nadie la podía coger, pero al tipo que la mantenía, le atrapó la policía en mitad de su plan, Sheila nunca dijo ni esta boca es mía, pero el tipo en su agonía no se la quiso jugar y a Sheila la mataron en la ducha.

El galán, tras leer la noticia en la prensa le compuso una canción titulada T.K