San Leon

Un escenario vacío, una cigüeña sobre él, y es que San Leon se caracterizan con este estilístico animal.

La sala Charada está preparada, el público, de lo más peculiar. Macarena Gómez, (actriz) con una camiseta de ellos, se coló con todo su morro, fue corriendo y un tono repelente pasó diciendo su nombre y que tenía que pasar urgente… Durante el concierto su comportamiento de grupi dio tanta libertad a la imaginación que fue bastante divertido.

Llega el momento de empezar, sobre el escenario San Leon, compuesto por teclista, trompetista, batería, guitarra, bajo y voz +guitarra. Sus tonos optimistas y su música en general suenan muy a Vampire Weekend.

El concierto fue constante, dentro de ese estilo peculiar y mestizo es imposible no divertirte porque su música alegra el día, es un sinfín de buena sintonía. Además de destripar su primer trabajo, muy conocido por el tema que sacaron como single Love, Speed and Picasso con el que cerraron el concierto y es el que más me gusta del disco.

 

La puesta en escena era tan peculiar con su música, el cantante expresivo, con mucha personalidad. Invadió la parte delantera más de una vez, puesto que el público avanzaba para lanzarse a sus brazos, cosa que no es de extrañar porque dentro de su merchandising los besos estaban a un euro. El guitarra se mostraba algo tímido pero también se atrevió a avanzar.

The Bleach tuvo una participación durante este concierto y es lo que les hace grandes, puesto que el guitarra rompió una cuerda, ellos corrieron, cogieron la guitarra de Sam y se la prestaron mientras que cambiaban la cuerda a la de San Leon, un tema y el otro tenía su guitarra lista. Muy curioso el detalle de luego Sam pasando un trapito y mimando su guitarra, fue hasta tierno. 🙂

Extrenaron nuevos temas que me parecieron buenos, pero la verdad es que, me esperaba más de ellos en directo, porque sonó muy fiel al disco, por lo que tampoco me aportaron gran cosa, pero me gustó y probablemente repetiría.

Los vídeos estarán en http://www.youtube.com/surfeandoenlared son de dos temas nuevos, si no recuerdo mal.

 

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The Bleach en sala Charada

Fui a la sala charada, y en la puerta me encontré al GRAN CARLOS GRIMALDI, es tan encantador…, hablaré en otra entrada de él.

Después del concierto de San Leon (del que hablaré en otra entrada) le tocó el turno a The Bleach. Fue un conciertazo de lo más sorprendente, la verdad es que para mí fue el mejor que he visto de ellos, no simplemente por su perfección sonora sino por su espectacular puesta en escena. Solo son tres en el escenario y consiguen hacer sonidos rock del rythm and blues, re-impresionante. Es muy fascinante como el bajo lleva una melodía y no simplemente una base, como la guitarra adorna esa melodía y la batería monta su propio diálogo con ambos llena de energía. Wow, pasan los días y me sale una sonrisa cuando pienso en el concierto. Mi primo Carlos (me ayudó con las fotos pero estas son mías), tras acabar cada canción decía: “son buenísimos”.

No dieron tregua al público, el concierto desde su primer momento fue cañero a no poder más. Además, esa voz particular de John hacen que este grupo se despegue de lo habitual y verlos sea todo un placer.

Fue una lluvia de sonidos que no solo hicieron bailar, sino vibrar, sentir, vivir un directo, emocionarse y entristecerse con un final de escándalo.

El disco es brutal, pero es que su desgarrador directo es realmente extraordinario.

Vi un concierto de The Bleach donde la profesionalidad era la protagonista, la humildad su sombra y la calidad el contexto. Si es que estos chicos saben como dejarte con la miel en la boca. Pasión es lo que siento por su música, porque es incansable y te vuelve insaciable, puede ser dulce, o amarga, pero siempre en su justa medida.

Cuando tocaron la canción “Burn this city” fue una emocionante experiencia, esa canción, no sé por qué me parece tan sexy, instintiva, pero a la vez enérgica, optimista, rockera, clásicamente moderna, la primera vez que la escuché ya logró captar mi atención, y en la sala charada me poseyó, por lo que no pude dejar de brincar, bailar y dejarme seducir por esos deleitosos ritmos melódicos quebrajados y enfurecidos.

En realidad no dejé de bailar con ninguna, pero con “Burn this city” mucho más. Llevaba tiempo sin verles en directo y tenía muchísimas ganas de este concierto, es una alegría saber que vive buena música por las salas de Madrid y no está contaminada por la llamada cultura de escaparate ni pervertida por la monetización, porque con el talento que tienen estos chicos podrían hacer lo que se planteasen. La mejor carta la guardaron para el final, y muy bien guardada todos los de la sala, y sobretodo el guitarrista de San Leon se quedó boquiabierto.

El momento freezer es ya conocido y sigue impactando porque mejoran, se quedan totalmente congelados y ya no parece ni que respiran. No sabes cuándo van a volver a dejar de ser una imagen para volver a cobrar vida, cuando lo hacen una explosión en la sala sucede y la gente cierra sus bocas para ponerse a saltar. Mientras John y Sam no se inmutaban, Iván abandona la batería para tocar con sus baquetas cualquier cosa que estuviera en el ambiente, consiguiendo seguir el ritmo y darle un toque más intimista a la canción, luego se retrasa, coge el Tom y lo desubica, a modo batukada lo baja al público y da las baquetas para que éste lo toque, mientras él vuelve a subir. Todo el mundo hizo un corro para palmear, y aunque intentaban bailar su asombro les impedía moverse. La verdad es que el ritmo correteaba por la sala, se introducía en tus venas y era imposible pensar en algo más que en lo grande que fue ese momento.

Llevaba mucho tiempo sin sorprenderme tanto en un concierto, sin esa sensación de Oh my God, y eso que últimamente he ido a conciertos bastante buenos, además de que San Leon dejaron el listón muy alto, the bleach se creció más de lo normal.

A este concierto le doy un EXCELENTE y me quedo algo corta.