the baked beans in tomato sauce brothers

Tocaron en Copérnico el pasado jueves, 14 de febrero. La sala suena bastante bien, por no decir muy muy bien.

The Baked Beans in tomato sauce Brothers… eran tres sobre el escenario, pero en algunas fotos he visto a cuatro, así que no sé cuantos son, pero aún así tienen un sonido muy particular, y divertido. Claridad, precisión, energía y dinamismo es lo que les caracteriza.  Podéis escuchar su disco en su página web.

Estrenaron temas de lo que será su segundo disco, y la verdad es que tenían otro soul manteniendo su esencia. El contrabajo, la batería, la guitarra y la voz se compaginaban a la perfección, el uso de los silencios daban dramatismo y creaban espectación. Me sorprendieron mucho, y para bien.

Sus tablas sobre el escenario fueron de dedito para arriba, mientras tocaban, uno del público se desmayó, y a pesar de ver lo que ocurría seguían tocando, finalmente interrumpiendo el tema, con el cuál terminaron.

Música con mucho rollo.

 

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Automatics en la sala El Sol

Automatics tocaron en la sala el sol dentro de ese homenaje a los ’90 titulado: “Dichososo 90” organizado por elephant.

El concierto en general fue plano y aunque recordaba la música buena, en directo me encontré con una saturación de sonidos que a veces me hacían desconectar y convertirlo en ruido, ya que los silencios escaseaban y todos los componentes tocaban sin cesar, consiguiendo una sensación de lucha de egos.

El concierto fue rápido, ya que la táctica de hablar con el público para conseguir ser más cercano brilló por su ausencia, pero sumamos la gran actitud que mantuvieron el escenario que es de agradecer.

Tal vez porque esperaba más, o porque lo que había escuchado de sus trabajos noventeros no lo vi reflejado en el directo, no fue un concierto que me fascinara. Tampoco es que fuera un desastre, simplemente fue un sin más, un concierto entretenido, un grupo que a lo mejor no vuelve a tocar y lo he visto. Tampoco tengo mucho más que aportar de este concierto, bueno sí, que si leéis el resto de críticas que se  han hecho parezco una loca desquiciada que no estuvo en el concierto, porque no pongo que fue la hostia 🙂

 

 

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Al Berkowitz

Fue hace tiempo ya cuando Al Berkowitz presentaron su disco en la sala taboo, un disco ambicioso y pretencioso a la vez que descarado y tierno, una explosiva combinación que se convierte en un arma de doble filo, o te gusta o no, no es un trabajo que pasa indiferente y tal vez, sea eso lo que lo haga tan mágico, que vestido en la ironía y en el delirio extraído de la rutina consiguen hacer su propio rock.

Difícil de catalogar, difícil de describir … pero fácil de engancharte. Este trío se sacan sonidos de la manga para llenar el espacio una onírica y enigmática atmósfera, un viaje distinto, en el que tienes dos realidades, el disco y el directo, ambos igual de buenos.

En esa búsqueda de la perfección sus errores son ellos los que no lo pasan por alto y aunque lo plasman en algunos detalles no dejan de dejarse la piel en el escenario, porque para bien o para mal, este proyecto es suyo y así lo defienden.

Ahora, por Navidad, ponen en descarga directa todos sus discos: http://alberkowitzband.bandcamp.com/ así que yo no he dudado en descargármelos porque su tristeza implícita, su extravagante delirio y su potencia sonora les posiciona en un grupo de música (no pongamos género a este complejo trabajo), en una música hecha con la cabeza, nacida de las entrañas.

Ya tenéis regalo para estas navidades, que estamos en tiempos de ahorrar.

Willy Naves

Willy Naves presentó su disco Conversaciones con Demian en la sala El sol de Madrid, aprovechando la fiesta de C4 Management, empresa en la que está Martín, de The Right Ons, además también es guitarrista de Willy Naves. Todo queda en casa.

Willy Naves tiene todo para ser un #melocotonazo, pero en cambio, algo falta.

El disco es medido, correcto, le falta algo de chispa, aunque tiene matices se queda en algo lineal, pero es muy escuchable, dentro de ese indie – emo, de caracter triste,  al estilo de The New Raemon (pero evidentemente, The new Raemon, es The New Raemon….). Me dejó algo fría su escucha, pero no me disgustó, es de estos trabajos que he tenido que escuchar varias veces para que consiga cogerle el gustillo.

Llegamos al directo. El primer tema lo obivamos, porque sonó de pena, fue un desastroso principio, algo pasó ahí que fue como una lluvia de ruido sin sentido. El segundo y los siguientes ya encajaron dentro de la categoría música, pero me encontré un directo muy diferente el disco, de repente fue algo al estilo de Maga, pero con la potencia de Havalina, por lo que se pierde el discurso entre disco y directo. Demasiado estruendo, potencia, energía para su música. Considero que hay que buscar un equilibrio entre una cosa y otra. No consiguió que empatizara, y me metiera de lleno en la música. Además, la actitud de él, Willy, mirando hacia abajo, algo encorbado, y haciéndose pequeño en el escenario no ayuda a transmitir, y mucho menos cuando su banda se encuentra mirándose y buscando ese feeling, que el batería supo llevar con un diez, fue la bisagra perfecta para que en escena no se vieran tres músicos + uno, y fueran realmente cuatro.

Tuvo un momento gracioso a la hora de hablar: “pasar hacia adelante que no pueden pasar”, la sala estaba bastante llena, pero no completa. Aunque esa simpatía y contacto con el público enseguida se fue con una manera de grotesca de pedir silencio. Una vez, a un músico le dijeron: ” a mí me haces callar con tu música no con un ssshhh desagradable”. Fue un gesto, un segundo pero de repente me bloqueó todo y se me puso una barrera que impidió que pudiera vivir el concierto.

La gente estaba inquieta y cuando empezó a entrar en calor, saltar y darlo todo fue con un tema del anterior trabajo, el fin (creo recordar), cuando los tenía por fin comiendo de su mano, por fin, disfruté de un tema y despegué los pies del suelo, pero en la siguiente canción el ritmo se interrumpe y se queda solo con una guitarra, lo que fue una bajada tan brusca, que ahí, ya se me hizo el concierto cuesta arriba, daba igual que al final de la canción un tormento sonoro lleno de rock llenara la sala, para mí fue subir una cuesta demasiado inclinada para el final del día.

No sé que habrá sido, porque musicalmente es muy bueno, pero la música es emoción, pasión, vida, y me faltó eso. Pero le daré una segunda oportunidad, y os digo que escuchéis el disco, pero no os quedéis en la primera escucha.

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Tucan Morgan en acústico

Tucan Morgan, ya os conté que era un trabajo que merecía la pena escuchar. Pues ver en directo no es mucho menos.

Empezaré por destacar la profesionalidad de estos músicos. En la zona Lounge  de la Sala Siroco prepararon unos acústicos, donde aunque haya una pequeña tarima que aprovechemos como escenario, no podemos obviar que la mesa de sonido se encuentra empotrada en un armario en la pared lateral, justo en el escenario, por lo que el técnico no puede hacer nada durante la canción, sin interrumpirles. En el tercer tema, Sofía se dejó los dedos en la guitarra pero sin conseguir hacernos llegar su sonido, por un problema técnico, pero aún así, afrontó el tema con una sonrisa, con carácter, y dejándonos atónitos con su voz. Tal era su energía, que podíamos imaginarnos lo que esa guitarra quería decirnos. Se agradece esa actitud frente las adversidades, pero es que, Tucan Morgan, no necesitan mucho más que guitarra, susurros de percursión y la espectacular voz, para destacar y potenciar su esencia sonora.

Fue un concierto corto, que a todos nos dejó con ganas de más, porque cuando la música cuenta con alma, incluso lo más sencillo es sublime, y esto es lo que les ocurre. Complicidad entre las tres personas que se encontraban en el escenario, porque hasta ahora Tucan Morgan han sido dos, pero añaden percursión a este trabajo tan sobervio marcando su lado más atractivo y potenciando sus fervientes ritmos.

Su directo es natural, y cercano, vigoroso y con mucho groove. Su distinguido estilo como seña de identidad destaca por encima de todo, sin olvidar la chispa con la que cuentan, que avivó la sala, consiguiendo que todos los asistentes permanecieran en silencio, y según leemos en los webmagazines indies, eso es una misión casi imposible.

A mí me dejó prendada el disco, pero es que el directo es acojonante, y eso que fue corto, y no en las mejores circustancias. Así que, tendremos que esperar para verlo en otro.

 

El último Vals de The Band

Tenía muchas ganas de hablaros de este concierto, que aunque fue hace tiempo aún recuerdo como si fuera ayer. Pero esperaba a que Patty de Frutos hiciera algún vídeo de esos suyos que tanto nos gustan.

Realmente fue un concierto muy especial, porque en el estuvieron la gran banda de The Honkies, que movieron todo este tinglado, a los que les estoy agradecida.

Contaban con un repertorio de calidad, la pregunta estaría ¿podrían estar ellos a la altura? Pues la respuesta se supo en el primer tema. SÍ. Perfección, trabajo, nervios y emoción vestían la Joy Eslava.

Este fue el concierto que necesitaba para darme cuenta que es que la música es genial, y merece la pena ir a conciertos sin parar. Parte de mis artistas favoritos estaban allí, y consiguieron que junto con una compañía de excepción viviera un momento inolvidable. Sheila Blanco, Javi Delgado, Martín y Álvaro de The Right Ons, Julián Maesso, Rebeca Jiménez, entre otros, y también Carmona y Javier Gallego.

Aún sigo buscando porqués al momento que me dejó con la boca abierta, y eso ocurrió, cuando Javi Delgado cantó. Una potente voz, con cuerpo y fuerza coloreó cada rincón de la Joy Eslava, su sonrisa nerviosa, y su emoción de estar ahí, manifestaban lo que estaba disfrutando, y lo importante que fue para él ese concierto. En serio. Fue acojonante.

Me estremezco al pensar toda la magia que había en ese momento, todas las grandes personas que admiraban lo que había en el escenario, los aplausos calurosos que arropaban a los músicos, los silencios boquiabiertos que gritaban un bravo. Las miradas sorprendidas que hablaban calladas y expresaban miles de palabras. La piel que se erizaba mientras la sangre hervía en la magnitud del encanto de la música.

Muchas gracias a todos los que lo hicieron posible. Pasa el tiempo y sigo sin palabras.

 

 

 

Rufus T. Firefly y su Ø en Moby Dick

Rufus T. Firefly @ Moby Dick Club. MadridEmpezaré agradeciendo a Alfredo Rodríguez la fotografía que he usado para este post, así como os invito a que visitéis su flickr.

Rufus T. Firefly no pudieron ocultar las ganas que tenían de presentar Ø. Tras asistir a las grabaciones, en el estudio de El Lado Izquiero,  de alguno de los instrumentos en ciertos  temas, y conocer el resultado final, tengo que reconocer que el directo me parecía complicado de ejecutar, pero no solo consiguieron un sonido fiel, y especial, sino que el público se entregó, porque era imposible no sentirles cercanos.

Yo también quiero dar las gracias a ellos, y a todas las personas que han participado en este disco, porque es un placer poder disfrutarlo, y derretirme en conciertos de este tipo.

Sonaron de Puta de Madre. Iniciaron con Otras vidas, espectaculares, y siguieron estrujando su nuevo trabajo. Un equilibrio constante entre la intensa instrumentalización de su trabajo y la potencia de un rock insinuoso. Incencio Suicida, que sonó al principio fue el pistoletazo de salida para que el público, hasta el momento tímido, empezara a sentir suyo el concierto. La vehemencia fue protagonizada por El Séptimo Continente y La gran Mentira, dando la mano a El día de la bicicleta y somos el enemigo. Ya de niños odiaban la música manifestó los cojones que este grupo le hecha a lo que hacen. Pero tras esa fachada de rock, guitarras, seguridad, el humanismo y la humildad es lo que más especiales los hace, y por eso, este concierto tuvo su parte más emotiva, protagonizada por (escribe aquí el nombre de la persona que más quieras) y Ruidos y Sueños. La primera es de un poema de Sara (bajista), que aunque su timidez resaltaba la combatió en algunos momentos. Ruidos y sueños es un homenaje a Apnea *, aquí me estremecí, porque Apnea es otro de los grupos que sin quererlo caí rendida a sus sonidos, y realmente me dolió su adiós. En el momento de los bises la versión de My Morning Jackets puso un rock más “purista” para matizar la intensidad con la que La historia secreta de nuestra obsolescencia programada y Esto es todo lo que tengo que decir dijeran adiós a la hora y media más deliciosa del 2012.

(No soy muy fan del momento adiós y vuelvo, pero tal como ellos lo han enfocado tiene todo el sentido, porque perfectamente marcaron un punto y aparte, dividieron el concierto en dos momentos, por lo que ese adiós tuvo una coherencia. La primera parte fue la exclusiva presentación de Ø, y la segunda la recuperación de temas anteriores y la versión)

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Con unas ganas devoradoras de vivir este concierto, ansiosa esperaba el 17 de noviembre, y deseaba poder derretirme ante sus sonidos. En Mayo de 2006 no es que viera nada especial en Rufus T. Firefly, es que lo sentí, es que su potente instrumentalidad y a la vez la fragilidad y delicadeza de sus sonidos me dieron ese impulso eléctrico con el que un apagado corazón vuelve a latir.

La hora y media que duró el concierto se me pasó volando, me hubiera podido congelar el tiempo y poder asimilar la magnitud de ese concierto, y poder volver atrás para verlo mil veces y no quedarme con la sensación de que me estoy perdiendo algo.

No pude hablar con todos, porque la emoción que había en el ambiente, era su día, y todo el mundo requería su atención, pero, en el minuto que hablé con Víctor, me comentó que le comentaron que yo había sido lista, y que había estado ahí desde el principio, pero yo he estado ahí porque ellos han conseguido que en cada concierto sea diferente, que cada trabajo discográfico me enganche, y que me sienta partícipe de este proyecto, sin haber hecho nada.

Es conmovedor ver cómo va creciendo Rufus T. Firefly, no solo a nivel sonoro, sino cómo van haciendo un hueco en el hermético mundo de la música emergente, y consiguiendo el reconocimiento que se merecen. 🙂

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* Apnea. Cuando lo nombraron, se me erizó el vello, porque fue volver a atrás y saborear el concierto que dieron en Moby Dick, donde me fascinó 101, no lo había escuchado nunca y me quedé perpleja al escucharlo, y lo que daría por volverlo a escuchar en directo. Pero dijeron su adiós, las cosas no tienen por qué ser perennes. Me encantaría poder volver a escuchar noticias de una parte de ellos, sé que es egoísta, pero es que realmente me aflige pensar que ese talento se convierta en estrellas muertas. Además, diré que me crucé con Mario, vocalista de Apnea, y no sé por qué, pero es que es entrañable, es imposible no cogerle cariño y tengo que destacar que tiene una voz demasiado bonita para no compartirla con el mundo.

Dejo de escribir porque es tanto lo que me aporta, que no dejo de teclear.

Jorge Marazu presenta la colección de relojes en acústico en el Búho Real

Jorge Marazu ayer presentó en acústico su primer trabajo la colección de relojes. Empezó versionando la bien pagá dándole un toque Marazu que tenía un magnetismo especial, igual que la canción de Rojas Llorándole debajo del agua, elegancia sonora.  Posteriormente siguió con su disco que aunque me parece un trabajo increíble donde las etiquetas no tienen un hogar y el tiempo parece ser atemporal, es decir, un trabajo descontextualizado y creado desde la pasión de hacer musica. Os animo a que lo escuchéis: Jorge Marazu – La Colección De Relojes. Y podéis hacerle unas preguntas en el encuentro digital del Diario de Ávila.  

Aunque el disco me parece acojonante tengo que reconocer que su acústico me tiene enganchada. Aún recuerdo cuando en un concierto de Perro Flaco en el Búho Real, este no se acordaba de la letra de la canción y desde el fondo de la sala una voz inolvidable, potente y con una textura especial, atravesó la sala para deleitarnos y chivarle a Perro Flaco la parte que venía. Los que me conocen, ya saben mi manía por las voces y en ese momento se despertó toda mi curiosidad por Marazu.

Es un músico con mucha elegancia en lo que hace, tiene swimg en todas composiciones y con la guitarra y voz encuentra ese minimalismo que es complejo. Pocos músicos pueden presumir de tener tanto carisma. Es difícil de explicar lo que ayer fue el concierto, porque es que su música cala hasta los huesos, es estiloso, seductor y sugerente, tiene alma, ese algo que lo hace especial. Los ritmos en los que se desenvuelve fluyen con naturalidad. Son como las coreografías de Storyboard P, que sorprenden, no dejan indiferente, donde la personalidad destaca y en el mestizaje y fusión está la clave.

Considero que en el disco su pujante voz no se desstaca tanto como es en el directo.

Además en el búho real se mostró abierto y cercano, contando historias reales y divertidas, y curiosas entre otras. Dejando latente su «poca simpatía» por el género femenino en cuanto a términos amorosos nos referimos. Me cuesta de entender, porque la verdad es que Jorge Marazu, es de los chicos más guapos, está en mi top ten, con uno así, hasta sería fiel, pero puede dormir tranquilo que no le voy a acosar ni nada de eso, de alguna manera le tengo cariño, y a la gente que aprecio no le hago putadas.

 

 

Rufus T. Firefly llenan el conjunto vacío – Ø

«Hear the silence and stop the desire»
Rufus T. Firefly – Desillusion

Rufus T. Firefly. My synthetic Heart. La historia secreta de nuestra obsolescencia programada. Ø.

¿Cómo poder escribir sobre la experiencia de que tu banda favorita toque en tu casa?
Amo a Rufus T. Firefly, su música cala en mis huesos, agita mi sangre, enfervoriza mi existencia. Cada sonido me dice algo y su mensaje no es codificado por el cerebro sino por mi cuerpo entero. Podría escribir un libro con mi historia personal de Rufus T. Firefly, porque hay una historia detrás de cada silencio, porque ya en la sala taboo aquel lejano mayo de 2006 tuve la sensación de que eran especial y a día de hoy esa impresión no ha cambiado, sino crecido.

Es increíble la sensación de descubrir un disco nuevo en acústico en el salón de tu casa, en la mejor compañía, fue algo muy especial para mí. Sara me vio las intenciones de secuestrarles, como mil veces he dicho, pero luego son tan tiernos que no puedes llevar la ejecución acabo, y después del concierto que dieron pues me ganaron mi corazoncito, así jugaron con ventaja.

La verdad es que fue muy muy especial para mí. Tuvieron el detalle de regalarme una foto de ellos conmigo dedicada y de prepararse una versión de Rufus Wainwright, Cigarrettes and chocolate milk, y tocaron Rusty hill. Se lo curraron tanto que ahora me siento en deduda con ellos.

Aunque en el momento de la versión Alberto declaró su odio hacia mí, y vale que yo fui la cap…. que dijo ese tema, pero fueron sus amigos/compañeros los que le dirían que cantara él. Yo no puse pautas para la canción. Que odie a sus amigos.

Sigo un poco en la nube del concierto y reviviéndolo en mi cabeza así que se me hace muy difícil ordenar la nube de palabras.

Terminaré diciendo que ¡YA TENGO EL CD! Las ilustraciones y el diseño son una verdadera pasada, muy a la altura de su música.

Puedes escuchar su disco aquí: http://www.mondosonoro.com/Noticia/Escucha-en-exclusiva-el-disco-de-Rufus-T-Firefly/220800.aspx

Y cuando quieran volver solo tienen que decirlo. Yo, encantadísima.

🙂

Increíble.

DCODE FEST

Un Festival caro, no solo por los 96 euros que costaba el abono, sino por los tokens. Ya fue en el low cost donde esta moneda interna era una estafa, mientras que en los folletos ponían que 1 token valía 1 € la realidad es que el tocken vaía 1,37€, en este caso el token valía 2,50€. ¡Qué ganas de encarecer todo con pijerías sin sentido! El token es una ficha que va sellada con el logo del festival, y los nombres de los grupos por el otro lado.

Las necesidades básicas como ir al aseo, en el caso de las chicas, se convertía en una aventura, ya que había pocos sanitarios y las colas hacían que te perdieras medio concierto.

En todos los medios se habla de la poca coherencia del cartel Siguro Ros, justice, kings of convenience … y en Justice encima el sonido estaba bajo. El viernes la verdad es que estuvo flojo de aforo, y el sábado se llenó con The killers al igual que se vació.

Mi descubrimiento fue The Shoes. Impecable puesta en escena con dos percusionista totalmente sincronizados. Un sonido cañero y fuerte. Los franceses consiguieron tanto mi atención que en el momento DEUS decidí verlos, pero me vi con la necesidad de volver a ver a The Shoes.

Momento reivindicación por Dorian con la pancarta «La cultura no es un lujo», el problema es que desde el Ministerio de Hacienda se ha dicho que la música es entretenimiento y mercancía por eso el IVA general, mientras que la cultura: archivos, museos, bibliotecas y patrimonio se quedan en el reducido. Pero al día siguiente en la concentración de la cultura no apareció ni un músico. A las 5 de la mañana seguían en el DCODE y madrugar cuesta, pero deberían haber estado allí, porque en el dcode está guay a nivel social y de empatizar, pero la guerra se hace uniéndote al sector y donde realmente les va a dañar la imagen al gobierno.

Sigur Ros, sin palabras, impecables.

Foto de: http://www.flickr.com/photos/feiticeira_org

Voy a proceder a empezar con mi grupo estrella The Right Ons. 

Bestiales, se nota que tienen ganas de tocar y de comerse el mundo, energía y pasión vestían el escenario, sonido potente y perfecto. Nos hicieron disfrutar y perdernos en su rock tan particular a la par que setentero. Uno de los mejores directos que les he presenciado, pero, una vez más me quedo con la sensación de que es ese grupo que siempre está apunto de despegar y no despega. Tienen un tercer disco de 28 minutos, pero repartidos en 7 temas, muchos discos tienen más o menos esa duración en 9 temas. Evidentemente esto tiene algo bueno, que les da tiempo a tocarlo siempre entero, pero también tienen que llenar el resto del tiempo con un repertorio antiguo. Para mi gusto el set list fue previsible, y me faltó ese factor sorpresa, a pesar de que añadieron la canción que se encuentra en su edición japonesa y nadie conoce aquí, y nadie conocerá porque está escondida, aunque la filtré en el twitter de @therightonsfans 😉 Me faltó algo en la distribución de canciones, como si estuviera escuchando el spotify en calidad extrema, Eso me dejó algo chofff y en realidad mi reflexión lleva días rondándome por la cabeza, porque este set list sin riesgo, de caminar sobre seguro, acompañado de una vez más de ser el grupo potente que toca a las 21.20 h… pero que no les dan protagonismo exclusivo, ya que el concierto coincidió con final de supersubmarina, principio de The Kooks.

Esta reflexión la suelto, es personal, y nadie estará de acuerdo conmigo porque son de estas cosas que digo sin sentido, pero son mías. Además, de que aunque les meta mucha caña a The Right Ons lo hago porque creo que son un grupo que deberían tener un reconocimiento mucho mayor, y mi admiración hacia su trabajo es absoluta, de hecho, mucha caña, pero siempre estoy ahí, y hago todos mis esfuerzos para apoyarles.

La cuestión es que esa falta de riesgo que noté en el set list también se la noto a la manera general, siguen llevando el mismo parámetro de la industria hace años, que es genial, poder ser exclusiva en Rolling Stones, o presentar tu disco en siroco a través de Radio 3, pero falta algo que les haga llegar a ser NOTICIA, y que de repente explote como una bomba y todos los medios se hagan eco de ella, que nazca de ellos y llegue a los medios, no que ellos la generen y los medios «Trending topic» la tengan, y el resto de medios pues se empiecen a buscar la vida. No podemos dejar de lado el poder de la blogosfera.

Por ejemplo, su vídeo, estrenado en Rolling Stone ayer tenía 139 visitas solo, lo postée en The Right ons fans y en mi twitter y hoy tenía 628. Google analytics señala en la web de The Right ons fans que la página ha sido visitada 532 veces a partir de esa publicación. Volvemos a ver la realidad de las redes, la viralidad y cuidan mucho que todo sea privado, hasta que no salga… y falta ese factor improvisemos a ver que pasa.

Son muchos los blogs, ese periodismo ciudadano que termina pagando los conciertos, que dejan de lado, y de vez en cuando una campaña de fidelización para esa gente que ha posteado sobre ti… A mí me han comentado como 4 veces. ¿Cuántas veces he hablado sobre ellos? A nivel de blogs, si dedicas tu tiempo en ellos, que ellos dediquen un poco en ti se agradece.

Corto, que tengo que terminar de trabajar e ir a verles a la gran vía.