Gran reserva

Muchos, ya sabéis que soy un público fácil de las series y me puedo enganchar a cualquiera, pero esta vez he conseguido desengancharme de Gran Reserva.

La verdad es que teniendo de actores a Tristán Ulloa, Unax Ugalde, Aitor Luna, Ángela Molina… pues no tiene mala pinta.

La verdad es que la empecé a ver, y hubo en las primeras temporadas en las que me enganché, pero luego, se estropeó todo, porque con esto de alargar temporadas los guiones pierden todo y de repente se convierte en un revorbollo de acciones sin sentido. Y se sacan tantas cosas de la manga que si la ves de un tirón te encuentras con bastantes errores de guión.

En este caso los guionistas han conseguido sumar todos los clichés de las telenovelas latinoamericanas y ponerlas en cada capítulo, parentescos secretos, embarazos no deseados, familias enfrentadas, asesinatos sin sentido (bueno, que no hay presupuesto para tanto actor), y un poco de la casa de la pradera con vendimiadores felices, a ver si aprenden los cuadrilleros de mis vecinos que cada mañana de vendimia van con una mala hostia…De repente se ha perdido toda esa tensión y se vuelve previsible y aburrida, porque como todo el mundo mata por matar, y el chantaje soluciona todo, pues nada sorprende.

La fotografía es muy decente, la verdad, pero el exceso de música, y mira que me gusta la música, pero deberían aprender que los silencios forman parte de la música y consiguen hacer un efecto bastante bueno y dramatiza mucho más que el típico soniquete de tensión que al final saturan y pierde toda la actitud.

Por ir terminando, antes de la conclusión final, es que, a lo mejor me limpio el culo antes de cagar, si reciben dinero del Gobierno de La Rioja, este no cuida mucho su imagen, porque aunque sea ficción, todos sabemos que la realidad supera la ficción, no dejaría que bajo ningún concepto se pusiera que la denominación de origen de los vinos, así como la denominación de reserva se pudiera conseguir con sobres (tema que por otro lado está muy de moda), y que aunque se cuide la calidad si hay que manipularlo por un error en la fermentación, pues se manipula sin pensarlo. Si lo que se pretende por parte de este patrocinador es daar a conocer sus vinos, y la precisión y calidad de los mismos, consiguen todo lo contrario.

Como serie emitida en una televisión pública, debería contar con al menos la mitad de indicadores culturales que la unión europea hizo para valorar los proyectos culturales en comptencias de la administración pública, y asegurarse que esta ofrece el servicio de que la cultura sea accesible para todos, pero, en este caso, pues no lo cumple, y si fuera emitido en Antena 3 como Gran Hotel, pues no me importaría, pero que compren estas series, y no emitan un programa musical, pues realmente me da algo de yuyu. Pero en cambio lo justifican simplemente basándose en el share.

Conclusión final, esta seríe tiene el gran famoso share, en un porcentaje algo, hasta que llegó gran hermano, que se mide mediante audímetros, pero ¿Alguien conoce a alguien que tenga un audímetro en su casa? Y a mí, en la carrera de Publicidad, uno de los fundadores del EGM (estudio general de medios), dijo que eso no servía para nada, que era simplemente anecdótico, tal vez por eso, internet cuando salió con esa exactitud en los datos consiguió meterse de lleno y sin dudarlo con una publicidad bien pagada, y hay tantas páginas que se mantienen de eso. ¿El share es suficiente para justificar que se tiene que seguir?

 

 

 

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¿Qué fue de…?

Ayer, en la sala Berlanga (de los espacios Arteria), fuimos a ver la serie de « ¿Qué fue de Jorge Sanz?», pero no fui con cualquiera, sino con actrices de la misma y ayudante de producción. Un lujo, verlas en pantalla grande, y claro, estar viendo algo ahí, en el cine, y tenerlas a tu lado, es una sensación… Cuando acabó la serie, los de atrás dijeron : “que lo has hecho muy bien”. De aquí, a la alfombra roja.

La serie, recomendable, aunque no sé cómo no se hundió Jorge San haciéndola. Trata de Jorge Sanz un actor en decadencia, denigrado y con una pésima vida en la que todos alrededor triunfan y el simplemente se muere de hambre, duerme por las escaleras y tiene un representante que trabajaba en una fábrica de quesos. Una comedia sobre el mundo de la farándula, pero creo que tiene bastante de real, por eso me pregunto, si esto no le costará a producción los post-gastos del psicólogo. Destacable de esta serie pues, el hijo de Jorge Sanz, que es monísimo, así como Juan Diego Boto, que sale guapísimo. También, si le tienes tirria a Santiago Segura, se la coges más. Aunque lo mejor, lo mejor, es la cutrez que hacen para la Gala de los Goya. Las risas están aseguradas.

David Trueba, se despacha agusto, y la banda sonora de la serie es bastante buena, la canción triste al saxofón me gustó, una exquisitez.

Si no tenéis canal +, por 5 euros la podéis ver en la Sala Berlanga de Madrid, 4 horas de serie con 15 minutos de descanso en el medio. ¿Se puede pedir más?

Ahora, nos tocará a ir a ver la película del hijo, Jonás Trueba, «Todas las canciones hablan de mí». Apoyo al cine español.