Boat Beam con UTAH

Fotografía de Carlos García

Boat Beam, grupo que conocí un domingo en el picnic, cuando aún no habían sacado su primer disco, un verdadero descubrimiento, tres chicas que tocaban una música que no se podría etiquetar porque ya con la variedad de sus instrumentos, violín y violonchelo se rompen los esquemas del pop.

Ayer, sábado 12 de diciembre dieron un concierto en Moby Dick espectacular. ¿dónde estaban esas tres chicas tímidas?En el Low Cost, aunque llevaron batería y bajista el concierto sonó algo parado, pero ayer, producto de su nuevo disco, su evolución, su camino a la perfección les premitió jugar más con los ritmos y olvidar esa esencia melódica para ganar terreno a esa base rockera, con puntuaciones jazzísticas.

Boat Beam, sala Moby Dick. Fotografía de Carlos García
Fotografía de Carlos García

Sus extraordinarias creaciones dotan de una personalidad a este nuevo género de las que serán percusora que podremos llamar Rock Sinfónico. Es difícil no admirar como saben compaginar y trasladar la importancia a veces a la voz, otras a los instrumentos, se deslizan por la excelencia sin abandonar el esplendor que guardan sus composiciones e interpretaciones.

La batería rítmica y estructurada les da ese toque trival, con un bombo marcado que te hace perderte y encurdarte con las delicias de su música. La voz, creo que ella sola se define mejor que nadie, dulce y agresiva, potente y tímida, recta y curba, brilla por su magnificiencia.  El violín y violonchelo le dan ese toque sinfónico y original que acompañados del piano cogen matices más pop. El bajo, con sus matizaciones y su soul hacen que todo derive a sonidos más rock.

Fuera de estereotipos y modas, de etiquetas y prejuicios se atreven, arriesgan con sus creaciones y evidentemente han conseguido posicionarse en una de las mejores bandas existentes, lo primero, porque ofrecen diversidad, personalidad y no puedes decir suenan como… a pesar de que en su myspace encontremos comparaciones con: Debussy y Satie, The Cinematic Orchestra y The Divine Comedy. Lo segundo, porque demuestran sus conocimientos musicales y la perfección en su ejecución, porque llegan a la gente, saben comunicar, transmitir emociones, y vibrar con su música.

Boat Beam, sala Moby Dick. Fotografía de Carlos García
Fotografía de Carlos García

Entre canción y canción, la ternura se desprendía por Josephine al hablar castellano ybuscar, hasta ahí, la palabra perfecta en su castellano con acento australiano. Las miradas en el grupo, cómplices entre ellas, y esa armonía interna que tienen se palpaba desde fuera del escenario, por lo que te hace formar parte del proyecto, no eres un espetador, eres una persona que colabora a que ellas sigan creyendo en su trabajo, agradecidas y humildes se mostraon ante un Moby Dick lleno, en el que respirar se estaba convirtiendo en un reto. Todo un exitazo el concierto. Hicieron un pre-final apoteósico en donde la sala tuvo una explosión sonora tan visual como los mejores fuegos artificiales, fue un wow wow wow, un no poder respirar por miedo a contaminar eso sonidos.

Dejaron el listón muy alto, para que el bis, fuera una continuidad, pero, era evidente que se guardaron grandes ases en la manga, como una impresionante verisón de The Beatles “I’m the walrus”, hicieron esta canción tan suya que si lo beatles la escucharían se rendirían a sus pies.

Me quito el sombrero ante esta formación, porque son realmente buenas, cosas que se agradece en un mercado en el que parece que todo el mundo es bienvenido.

Boat Beam, sala Moby Dick. Fotografía de Carlos García
Utah (The Right ONS) tocando con Boat Beam. Copy, Carlos Garcia

Por último y no menos importante. UTAH AL BAJO. Nuestro gran Utah,¿Nuestro prefe de The Right Ons? Aunque solo le hubiera visto la silueta negra era imposible no reconocerle, esos moviemientos llenos de groove, ese swim rítmico, esa manera de puntear las cuerdas como si fuera lo más fácil del mundo..Su personal toque, esas gafas.. le hacen inconfundible.

Esperé hasta el final del concierto para saludarle, y evidentemente, todo un amor, pero ¿a qué no sabéis lo que hizo? QUEJARSE de que nadie de sus “amigos” fuera a verlo, pero estaba en compañía de su hermano así que… otra queja en vano. Espero que The Right Ons se suban pronto al escenario… Me adelantó que ya tenían unos 15 temas… AAAAAAAAAAAAAG, lo que daría por escucharlos.

La noche acabó, para Sabrina, Carlos y a mí, en la sala el Sol, porque después de ese conciertazo, cualquier bar de rock nos podría parecer insulso, así que optamos por ese funky, y música a los 50 que pusieron en la mítica sala, donde, las noches que paso ahí, cada vez son más surrealistas. Y, por primera vez, no fui yo la que fue a saludar a Juan (The REBELS), pero porque no lo vi, no voy a ir a estas alturas de digna, que todos sabemos mi punto de frikismo, pero me saludó él, y tan simpático como siempre, así que deseando que el 28 de abril llegue, porque tocan en el festimad. ¿os apuntáis?

The Rebels en la sala el SOL

¿Preparados?¿listos? Empezamos con el tema estrella It’s time when it’s time que dedico virtualmente a Cristineken, que desde Copenhague no pudo asistir al conciertaco.

Un comienzo tranquilo para ir progresivamente dando caña y desfasando. Olía a Rock, se palpaba un ambiente vigoroso, unos sonidos realmente desgarradores, un exquisito postre para acabar la cena del viernes.

Su directo es especial, porque tiene la esencia de este rock garagero, lleno de fuerza, potencia, y sobretodo de subidón. Tema tras tema sin ser consciente de ello te sale un “wow”, y el concierto se compone de momentazos, como I’m happy, todo el mundo subido encima del escenario, brincando, cantando, sintiéndose estrellas del rock. Son una explosión musical llena de vida propia, capaces de mover cimientos y romper etiquetas, desquebrajar esquemas y desmotar el esqueleto, porque sus ritmos calan en tu cuerpo, de repente eres una marioneta de su música.

No recuerdo cuánto tiempo estuvieron tocando, pero Álex (a la izquierda) no estuvo nada charlatán, fue canción tras canción, y reconozco que todo es menos agotador cuando habla porque no nos dieron tregua, era un no parar de saltar, apenas pude apoyar los pies en el suelo (tal vez por eso duré toda la noche con los tacones). La canción de Gold y Der Wölf tuvieron una textura, y una escucha para mí totalmente distintas, esa sala subterránea, ese ámbiente enigmático, la gente llena de energía, fueron dos temas totalmente desmesurados que desde mi percepción no pasaron indiferente y tuvieron ese toque “sucio” (totalmente bueno, no en sentido de malo)que hace real el rock, que incita a ese mundo de sex, drugs and rock pero sin el roll, porque para nada tuvieron un sonido “ñoño”, ese pop que se disfraza de rock, fueron totalmente auténticos.

No podemos obviar cuando tocaron una canción compuesta por Juan, donde cogió primera fila con el bajo, y Alfredo se puso a la batería. – Ver vídeo – siguiendo la potencia de The Rebels, aunque tal vez algo más grunge. Aunque, la camisa desabrochada… se llevaría un ARG en el cuore. (no tengo fotografía de es emomento, pero sí vídeo, así que lo tendréis que ver, recomendable, recordar que es con una cámara de fotos)

Finalizando esta espesa crónica, mi gran aplauso es para el tema worldmakers, me encanta esa ruptura de la estructura, ese punk con pop marcando el rock. Tengo debilidad por esa canción. Me parece una extraña composición que realmente no copia a nada, ni se parece a nada, y en directo me parece tan fantástica. AGGGG, guardarla para el final es jugar bien las cartas.

El directo que ofrecen es una experiencia brutal, un cóctel delicioso, una bomba de relojería con un diseño de coleccionista.

El resto de la noche está censurada, pero tengo que reconocer que soy SUPERFAN de ÁLEX. ¿por qué? porque es un crack, simplemente y así de sencillo.

Aquí podéis ver algunos vídeos del concierto – http://www.youtube.com/user/Surfeandoenlared?feature=mhum#p/c/52F2066A61BE45FC-

Ya que antes hemos puesto una fotico de Álex, ahora vamos a poner a Juan (izq) y Alfredo (dcha), que también son remajos,  y se lo curraron en el concierto.

A pesar de la resaca, el único motivo por el que hoy me movería del sofá sería para volver a vivir un concierto de The Rebels, porque es de estos directos que te involucran, que te poseen, que son memorables. Así que como no va a ser así, vamos a ver movida en Roxbury.

P.D: Aviso a las personas que me aprecien un poco, nunca me dejéis con Charo sola de fiesta, porque…

Protegido: ¿The Rebels? Nuestra sesión de fotos

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación: