Delicias sonoras

La verdad es que este post viene porque en 180 grados escuché la nueva canción de Aloosh, armour y me gustó esa mezcla de Jazz, indie con un poquito de electrónica:

Pero, la verdad es que, ya a las 12 y media de la noche, me ha apetecido escuchar las siguientes canciones, que son artistas españoles y me parecen maravillosas canciones. Son como un abrazo para las noches eternas de soledad.

Empezamos con el Vídeo del nuevo disco de Pequeña Piltrafas, que de pequeñas no tienen nada. Delicia sonora y visual.

Continuamos con un tema nuevo de Sheila Blanco que estrenó en la Nube de Radio 3, por lo que esta grabación es en directo, aunque su perfección te haga pensar que no.

En esta delicia sonora la canción 101 de apnea no puede faltar. Es un grupo que dijo hasta luego, para volver a vernos para dejarnos lo que sería el segundo de muchos trabajos. Principios estáticos. Este tema se me tatuó en la cabeza cuando lo escuché en Moby Dick, esta versión es más folk, para la canción no pierde su esencia.

Penny Necklace. Drops

Cerramos con Verónica Ferreiro y el tema con el que cerró su entrevista en Sateli3 de radio3

La historia de Sheila Down by Sheila Blanco

(Como no creo que pueda hacer una buena crítica del concierto de ayer de Sheila en el juglar, considero que es mucho mejor contaros mi historia de Sheila DOWN, pero con banda sonora, yo simplemente ordeno lo que Sheila Blanco ha hecho, así que la autora de este post es ella.)

Sheila Down, era una chica blues, la chica de los tristes consejos, corazón de infinita bondad, la que da por perdida toda la partida antes de jugar, o así la definían las mejores lenguas de la ciudad, otras, en cambio la acusaban de tener el síndrome de Mr. Hyde, un vecino que asustaba puesto que si alguien preguntaba qué tal estás podría ser amable o se lo podía cargar, pero por qué curarse si sabe que hay un sitio para dos. En realidad, Miss. Down era una persona normal, con gran admiración por Marylin , y envuelta en su albornoz se preguntaba por qué no le da calor la luz del día, miraba alrededor y lloraba porque su sonrisa agotó la garantía. Cada día se levantaba con un solo motivo, decir que no, se repetía una y otra vez “di que vas a lograr salir del fondo, y di que vas a escapar, respira hondo, y di que no, di que lo vas a intentar”, pero no era suficiente, seguía pensando que el problema no tenía solución, que su sueño de artista había fracasado y todo lo que había luchado por poder vivir del arte, no había sido suficiente, simplemente veía lo fácil que era empezar a preocuparse y a pesar de saber que era tonto deprimirse lo hacía.

Se cobijó en un bar, agarrada a su botella de buen vino, conservando la compostura y sabiendo bailar, manteniendo el equilibrio, y pensando que mañana madrugaría para beber. Hasta que un día llegó ese día por el que brindar. Conoció a un galán, según ella eran dos cabezas, pero fue el alcohol quién le jugó la mala pasada. Al principo, cuando él se acercó se hizo la interesante con su soledad, luego la loca y finalmente la sorda, (Solos/locos/sordos — próximamente)  pero el acento argentino, la labia del galán, consiguieron engatusarla, cegarla con un mundo de lujos, donde las desdichas no entraban. Ella no le creyó a la primera, tenía grandes dudas y a veces sí, a veces no, el se dio cuenta de que era una chica particular, y a pesar de sus momentos solo le daría un poco más de tiempo porque sabría que no le decepcionaría.

Llegó ese tiempo, Miss Down, se dio cuenta de que él era ese motor , desde que apareció cambió todo lo demás, de que no había que preocuparse, que él tenía la solución a sus problemas, así que accedió a ese negocio, y Miss Down pasó a ser La Ladrona. Un apasionante mundo de lujos, fiestas, ser la protagonista de los periódicos, todo iba viento en popa, llegaba el dinero a sus manos de manera infinita, iban a todos los festejos, desayunaban en la chistera con caviar, pero un día, este fantástico galán vio que se les iba de las manos, que no podían seguir así, que algún día serían descubiertos así que, él se fue, se ablandó, se le fue la rebeldía y la abandonó, pero ella se dio cuenta de que nació para ser ladrona.

Continuó sola, pero no era igual, no podía conseguir lo mismo, así que estuvo todas las noches en los bares de mafiosos para unirse a alguien, formar otro equipo diferente, había conocido esa vida y no la quería dejar. Lo consiguió, un joven apuesto, pero en este caso no tenía que robar, sino trabajar con sustancias que la ley prohíbe vender, aunque ella simplemente era una mantenida, con callar ya era suficiente. Al principio el trabajo era apasionante, la adrenalina le mantenía despierta, conocía todos los planes de su apuesto joven, vívía de noche, y llegó un momento en el que ella necesitaba dormir.

Una noche, decidió volver al primer bar donde conoció al galán argentino, tenía ganas de volver a verlo, aunque ella le dijo cosas duras, las palabras de él la hieron a ella mucho más, así que, por casualidad o no, se encontraron en la barra del bar, se acercó a él y le susurró – “Olvídalo no tiene sentido darle una vuelta más de tuerca”. Sheila se dio cuenta de que no le echaba de menos como socios de trabajo, sino que le quería, así que sin mirar atrás, se decidió a hablarle y confesarle lo que sentía, pero él no reaccionó como se esperaba así que ella en un intento desesperado le gritó –“Miénteme”, aunque fuera mentira quería escuchar que la quería, que la extrañaba. El silencio de él hizo que Sheila se fuera a su casa.

Triste, dolida, agotada Sheila Down fue a la ducha para despejarse y relajarse, pero ahí padeció sobre cristal, sabía que unos tipos la seguían, pero ella se escondía y nadie la podía coger, pero al tipo que la mantenía, le atrapó la policía en mitad de su plan, Sheila nunca dijo ni esta boca es mía, pero el tipo en su agonía no se la quiso jugar y a Sheila la mataron en la ducha.

El galán, tras leer la noticia en la prensa le compuso una canción titulada T.K

 

La familia/ Sheila Blanco

La familia es un grupo gallego que el viernes presentó su disco en Costello.  Ya podéis leer la entrada en Gramófono en la red – Ver entrada – Otro grupo más que habrá que ir a ver otra vez. El Costello estaba más bien vacío que lleno, pero eso no fue impedimiento para que lo dieran todo en el escenario, un concierto de Indie-Rock con momentos tiernos, humorísticos y rockeros. Sonidos muy pulidos y profesionalmente impecables. Un grupo que os recomiendo si os gusta la música en castellano.

Al día siguiente, el sábado, íbamos a ir a ver a Freedonia a la sala el Sol, pero las entradas se agotaron así que decidimos irnos al Contraclub a ver a Sheila Blanco, el aforo estaba completo, pero siempre queda la parte de atrás, por donde pasamos y estuvimos escuchando, sonó tan perfecto que parecía música enlatada. Esta chica cada vez me gusta más, al igual que la odio, es tan sumamente perfecta que… es imposible hasta odiarla. Hoy estrena su esperado EP en RNE a las 11:45, así que si tenéis oportunidad de escucharlo no dudéis en hacerlo. Lo del Contraclub era un concurso, así que recemos los dedos para que pase a la final y entonces no solo iremos a primera fila, sino a darlo todo, y os quiero ver allí a todos. xD

Después de un delicioso finde musical que empezó el jueves, ayer se amargó con la película La Danza. Un documental de dos horas y media que no dice nada. Ahora comprendemos María y yo por qué los documentales del tío petardo no se ponen nunca en España. No muestra nada del ballet de la ópera de París, la obra de Romeo y Julieta, excelente coreografía en la que solo muestran la parte más sosa, las obras de contemporáneo, solo destaco el pas de deux que fue algo más largo y original el bailar sin música, dejándote llevar por los sentimientos. Las transiciones bruscas y mal equilibradas. Un desastre absoluto, o si no que se lo pregunten al de al lado que se despertó con su propio ronquido.

Muak

Sheila Blanco en el concurso Contraindicaciones

El viernes, después del teatro, me fui a ver a Sheila Blanco y ahí conocí a Juan Carlos Arráez (actor). Ahí estamos en la foto, que al igual que musicalmente, físicamente si te pones al lado de Sheila siempre quedas mal, es taaaaaan perfecta. Esa noche tocó en acústico junto con los Hermanos TOCH (artistazos también). En ese mínimo espacio los artistas resurgían, estaban Arvol (con los que compartía cartel Sheila Blanco) y entre el público se dejó ver Pablo Galiano (un gran músico), entre otros artistas que desconozco pero se notaban que eran artistas.

[Cada título de la canción enlaza a un vídeo, aunque no son de ese concierto, estos son del Café Galdós, pero también son en acústico, aunque sin teclados, para los rezagados que aún no la han escuchado]

Sheila Blanco comenzó la noche con T.K, una canción llena de sentimiento, pues cuando tan sólo ella era una niña, y anunciarse la muerte del gran Kurt Cobain, decide componer esta delicada pieza, donde la vida pierde sentido y la muerte empieza a formar parte de ella. Sosegada, tranquila, una preciosa voz que caracteriza a esta artistaza unos tímidos acordes de piano, son los protagonistas, hasta el momento en la que la desesperación, la duda no pueden quedarse más y entran de manera imprevisible la percursión (batería a… a medias, porque estamos en un acústico) y la guitarra. ¿No es maravilloso?.

Posteriormente, si no recuerdo mal (tengan compasión de mi memoria, es domingo y esto ocurrió el viernes), continuó con Di que no, aunque el teclado ocupaba la primera fila estaba mudo, la guitarra y la percursión componen la melodía por la que la voz viaja dejando un mensaje de serenidad, esperanza, de seguir adelante aunque te empujen para atrás. Transmite no sólo con la letra, sino con su interpretación, te crees la canción y las vibraciones se convierten en que se te van los problemas de verdad, y la curiosidad por lo que hay fuera vuelve a ti. Una canción tan sincera, tan real, son las palabras que necesitas escuchar porque sabes que algo bueno va a pasar, es el tirón, ese impulso para que sigas adelante.

Ahora dudo en el orden, pero como eso no va importar mucho, todas las chicas de la sala nos transformamos en chica Blues. Este tema, tiene la base del blues negro, el soul, el groove y la garra de un pop-jazz que no se fabrica en España. Chica Blues, es la chica sexy, y artista, bohemia, sabia, que tiene todo pero no sabe verlo, esa chica blues que se caracteriza en las mujeres y llamamos inseguridad, es la vía de escape a través de una melodía llena de sustancia y esa voz potencial que te agarra y arrastra hasta ese lugar dónde vive la música en estilo puro.

Dedicada a Martín Ellena (es tan tierno, allí estaba, dando apoyo a estos chicos que acompaña con el bajo y acordeón cuando tocan en eléctrico), DOS CABEZAS, en este tema Andrés TOCH, con el saxofón, hace que tengas la resaca más dulce, como su el sonido de esta canción fuera el de la américa underground negra, como los grandes del Jazz desconocidos, pero talentos desbordantes, que dan rabia que no estén llenando estadios.)  La letra de este tema es muy natural, graciosa, y relata la historia de salir y beber, de lo que pasa antes y después, el durante casi se pierde, pero entremedias, metamos esa historia de filtreos, miradas, risas, y finalmente… llega el desastre, las cosas nunca pasan como en las pelis americanas. Esta canción tiene una esencia totalmente sensual que acentúa la parte del jugueteo de las miradas, pero a la vez consigue esa soltura, desvergonzarse de lo que pasa. Hay que añadir, de nuevo, la interpretación de Sheila, porque hace espectáculo, sus gestos y movimientos son una manera más de transmitir.

Y, entre tanto artista, no podía faltar la canción ARTE, bohemia y artista por si sola, donde el saxofón le pone el glamour, la guitarra el ritmo, el teclado potencia ese arte, y la voz y letra son la guinda del pastel. En un tono pintoresco, nos muestra ese mundo atractivo desde fuera y duro desde dentro.

El broche final, como no, Sheila Down, esa historia de gánsters, asesinatos, drogas, una canción de banda sonora para una película clásica en blanco y negro, por su delicadeza, dulzura, ese tono poético durante casi toda la canción, hasta que la voz se desgarra, los instrumentos se revolucionan, el público vibra, y de repente estamos ante una manifestación de que paguen justos por pecadores. Este tema al público deja congelado por fuera e hirviendo por dentro. Simplemente ESPECTACULAR.

Para este concurso, Sheila Blanco optó por el repertorio clásico, con el que yo la conocí, pero cada vez que la escuchas hace una cosa diferente, cada concierto suyo es una sorpresa, porque el tema original, lo versionan, lo cambian, lo arreglan, lo rematan. Además de, que es impresionante su interpretación, toda palabra es poca.

Así que os dejo un vídeo representativo:

El próximo concierto no os lo podéis perder. Adrenalina en estado puro.