Alcapone, lo conocí gracias a mi verdadero amor, ese chico al que veo de vez en cuando, del que me convenzco de que ya se pasó, pero la realidad es que está ahí. Le tengo un cariño enorme, y tras más de siete años no se va de mi cabeza, aunque soy afortunada por poderlo tener entre mis amigos. (Tal vez este sí que se merezca una entrada especial, algún día)
Iba a los conciertos de Alcapone, nunca hablaba con él hasta que se me acercó, tenía curiosidad de saber quién era, mantuvimos una conversación, y su manager (el cuál conocía porque coincidimos mientras trabajé en el CBA) me saludó, de que me di cuenta estaba con un contrato para colaboraciones puntuales, y temas de comunicación.
Todo iba bien, yo casi todos los temas los dirigía directamente con el manager, de él, pasaba, pero… siempre después de los conciertos me buscaba para charlar conmigo, poco a poco la amistad fue creciendo, le tengo aprecio.
El día de mi cumpleaños dio un acústico, el cual me dejó elegir el playlist, estuvo todo el rato atento a que estuviera bien, y me dedicó el concierto entero, todo un amor, la verdad es que con poco soy feliz.
Tras abrir este blog, los celos llegaron a él, pero supo jugar sus cartas. Una llamada por teléfono, que por qué no quedamos, que le apetece hablar conmigo. En tribunal, sentados en una terraza, tomándonos unas pintas, todo parecía normal, no había que alarmarse, contando sus últimos conciertos, que tal le iba la gira, la aparición en los premios MTV… hasta que lo tuvo que decir, no soy THE RIGHT ONS, pero me podrías prestar un poco más de atención. Mi risa fue descomunal, entonces él se puso manos a la obra para seguir mimándome. Cogimos un taxi y fuimos a su casa, me puso los temas maquetados, descorchó su mejor vino, un par de piropos y unas risas que nunca vienen mal (no acostumbrada a este tipo de circustancias tuve que decir un par de burradas para romper la magia.) La verdad es que poca chicha más tiene la historia.
Ayer, tras una tarde de charla intensa por el cibermundo, una hora al teléfono, decidimos volver a quedar. Volvimos a tribunal a tomarnos algo, y de repente unas chicas dijeron, este es «Alcapone», se hicieron mil fotos, yo era la fotógrafa claro. Finalmente volvimos a coger un taxi y fuimos a su casa.
En su pequeño estudio me enseñó los cambios de las canciones, estuvimos analizando un poco críticos, hasta que el muy listo, volvió a descorchar otro vino. Entre vino y risas empezamos a hacer el ganso con el piano, la guitarra, el ordenador y las palabras. Salieron cosas demasiado curiosas, catastróficas, profanamos la música, aunque fue muy divertido. Nos dieron las 5 de la mañana ganseando, hablando, riéndonos, y sin nada más, no seáis mal pensados.
Total, terminé durmiendo en su casa, puesto que me pillaba más cerca del trabajo que de la mía, y no podía desperdiciar horas de sueño, que si no, no rindo. Mientras me duchaba y arreglaba para salir a trabajar me preparó el desayuno, cogió su laptop y me puso a THE RIGHT ONS acompañado de la frase «para que tengas un buen día».
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